jueves, 26 de marzo de 2015

HISTORIA MARINERA 2º ESO


JULIA Y EL MISTERIO DE LAS ISLAS GALÁPAGOS

todo empezó una mañana del 1 de junio, ya era verano y Julia, una importante y reconocida exploradora marina, buscaba más exploradores para su nueva misión, encontrar metales valiosos bajo la superficie marina. Quería formar un equipo de seis exploradores, contándola a ella y a sus dos amigos, Marina y Antonio, eran tres, ya solo le faltaba otros tres, que los encontró enseguida por medio de contactos de Marina y Antonio, los nuevos tripulantes se llamaban David, Alfonso y Fernando. Julia no sabia mucho sobre ellos tres, pero nunca se hubiera imaginado lo peor;
Embarcaron el día 7 de junio en Ecuador, rumbo a las islas Galápagos. Al pasar cinco días, descansando por las noches, divisaron las islas Galápagos. Cómo era de día se quedaron explorando la zona en busca de metales valiosos, sin hallar nada llegó la noche y tomaron rumbo a tierra donde encallaron en la orilla y descansaron, para poder levantarse temprano por que les esperaba otro día agotador. Al día siguiente Julia se levantó a las ocho de la mañana, levantando a su vez a toda la tripulación. Se adentraron en el mar y con sus equipos de buceo empezaron a explorar. Julia bajo junto con Antonio, los dos se quedaron boquiabiertos una vez más por la maravilla que estaban contemplando, miraras donde miraras veías color, armonía y libertad. Después de una hora buceando, Julia y Antonio subieron a la superficie, para regresar al barco. Subieron victoriosos ya que encontraron tres piezas de metal, lo que quedaba de tarde estuvieron analizando las piezas y resulta que eran piezas de una lavadora, Julia se quedo... bueno sin palabras, que descerebrado vendría aquí a tirar una lavadora pensó;
Esa misma noche la pasaron en el mar. Eran las seis de la mañana y de repente una alarma empezó a sonar, parecía que no tenía fin, Julia se despertó de un salto creyendo que era su alarma y que era tarde, pero cuando miro el reloj, el reloj estaba como si nada, entonces miro a la cabina y vio como el piloto del radar de metales parpadeaba y no paraba de sonar. Julia se levanta de un salto, cuando miró, en el radar indicaba que había detectado una presencia de abundantes metales, a Julia se le pusieron los ojos como platos de la sorpresa, fue a llamar a toda la tripulación, les contó lo sucedido y cuando llegaron a mirar el radar Antonio vio que en el radar ponía:
¡ Iros de aquí!, A Julia se le puso los bellos de punta, pero Marina la tranquilizaba diciendo que eso era una broma de Alfonso y Fernando, pero ellos juraron no haberse acercado. Julia estaba asustada, pero su miedo paso a ser terror cuando vio que una enorme sombra cubría todo el barco, fueron todos a mirar a fuera a ver lo que pasaba y cuando salieron se vieron encima una gigantesca ola de más de seis metros, que de repente cayó sobre ellos como una pesada manta. Gritaron y gritaron pero no consiguieron nada, ¡estaban en medio de la nada! El barco se hundió junto con ellos;
Pasaron horas, e incluso días. Julia apareció en medio de la nada tumbada sobre un barril que en cuanto ella despertó, este se hundió. Cuando llegó al fondo del océano, ella ya tenia en mente que estaba muerta, pero no era así, abrió los, y ¡podía respirar!. Cuando miro a su lado Antonio y Marina estaban junto a ella iguales de sorprendidos por lo que estaban viendo, Julia miró y vio a tres científicos humanos rodeados de una multitud de materiales electrodomésticos, electrónicos, etc, ¡con vida! . Después de tranquilizarlos los llevaron a una sala, donde les explicaron toda aquella locura.
  • Todas estas máquinas las recogemos del vertedero donde todo el mundo las deja cuando ya nadie las quiere ni tienen utilidad, pero nosotros le damos una para contribuir al medio ambiente. Las sometemos a unos procesos para que estas tengan vida y que ellas misma sean beneficiosas, sus labores son limpiar y dejar libre al océano de petróleo y de muchas cosas más dañinas. Dijeron los científicos
Los tres asintieron con la cabeza y dijeron que muchas cosas de las que les había pasado tenían sentido, como los restos de lavadora, pero a lo que no le veían sentido era a la gigantesca ola ni a que sus otros acompañantes hallan desaparecido. Los científicos solo les pudieron explicar lo de la ola, pero de la desaparición de sus acompañantes no sabían nada aunque no les extrañaba por esa gigantesca ola. Julia, Antonio y Marina se integraron en la extraña sociedad queriendo conocer más cosas sobre ellos. Mientras que ellos se integraban y ayudaban, David, Fernando y Alfonso estaban organizando su plan que desde el principio de este viaje tenían en mente, ya teniendo conocimiento de esta sociedad, sus objetivos eran destruirla, para así poder contaminar el mar y hacerse millonarios vendiendo sus maquinas para descontaminarlo, en fin, por sus propios intereses;
David, Fernando y Alfonso estaban escondidos en una cueva atrás de la ciudad materialista. Lo que ellos no sabían es que Julia y los otros los estaban buscando por toda aquella zona, hasta que los encontraron y vieron todo lo que tenían planeado, por suerte para ellos cuando lo vieron todo, los otros no estaban allí, así que se llevaron pistas y demás para los científicos, planearon algo para salvar a aquella sociedad. Pasaron unos días cuando David, Fernando y Alfonso decidieron atacar y cuando pensaban que los otros los daban por muertos, pero no fue así cuando llegaron allí se vieron atrapados en una enorme trampa que triste y necesariamente los convirtió en maquinas. Así no harían daño y contribuirían con la sociedad. Julia, Antonio y Marina regresaron a casa con alegría de por lo menos saber de que alguien cuidaba de este planeta y sabiendo el gran secreto que tenían que guardar. 


número de palabras: 993 

1 comentario: